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sábado, 5 de septiembre de 2015

¿Podemos aprender a ser fuertes mentalmente?


A veces pensamos que nacemos débiles mentalmente, interiormente… es el destino… es el carácter… y nos acomodamos a una forma de ser… y los otros también se acomodan a esa forma de ser… nos resignamos y percibimos el mundo desde esta concepción de nosotros mismos.

 
Pero nada está escrito, somos capaces de fortalecernos, de crecer espiritualmente y mentalmente  cambiando nuestros hábitos y actitudes  tanto como somos capaces de mejorar nuestra condición física con nuevos hábitos en nuestra alimentación y un buen plan de ejercicios.

¿Qué deberíamos hacer cuando esa sensación de debilidad  nos invade y hasta sentimos físicamente dolor por frustraciones, soledad, malos resultados en relaciones o los estudios o el trabajo y nos cuesta enfrentar las circunstancias no tan buenas de esta vida? ¿Cómo podemos detener esta fuerza autodestructiva, que nos lleva a llenarnos de reproches y resignarnos a  espirales de negatividad  y desesperanza?

 
Veamos algunas estrategias básicas para comenzar a sentirnos mejor…

 
Recuerda siempre… “Eres un ser único, irrepetible, con el privilegio de vivir una vida que no se parece a la de nadie y no tienes, bajo ningún aspecto, que rendir cuentas de cómo decides vivirla, a nadie más que a tu Dios”. Lo encuentres donde lo encuentres.

 Reconoce los signos de negatividad cuando se están gestando: Tú te conoces, cuando te encuentres invadido por el primer pensamiento negativo, mantente alerta, ya que ese pensamiento condicionará tus emociones y tu accionar. No te dejes atrapar por los espirales negativos. Se consciente que luego será más difícil volver a empezar. No permitas que se transformen en el caldo de cultivo para mayores frustraciones.

 Desafía estos pensamientos: Tú eres fuerte, no eres solamente un sobreviviente, eres un guerrero y  lo suficiente valiente para plantarles cara. Usa la técnica del STOP y actúa.

 

Acepta el desafío con acciones concretas: Si te ves pensando que eres un inútil en alguna actividad, que eres un caso perdido en alguna relación, que nunca lograrás tus sueños, sean los que sean… párate frente a esa realidad y comienza tu camino.

Lo único que  aún  no sabes es cuán bueno llegarás a ser en lo que emprendas, pero que serás bueno, es y debe ser tu certeza… cree en ti… Y demuéstratelo!! Comienza a hacer pequeñas cosas, busca consejos, rodéate que personas que caminen por tu misma acera… solo es cuestión de tiempo… Deja atrás tus miedos y la percepción que tienes de tu mismo comenzará a cambiar, no pienses… actúa!! Y hazlo con alegría…

Cuida tus recursos: Es difícil dejar de pensar cuando algo nos preocupa, ¿quién puede decir lo contrario? Cuesta romper el ciclo vicioso de reproches a uno mismo y dolor… pero cada minuto que pasas pensando y dejándote llevar por tu espiral  negativo son minutos que no usas para encontrar la solución a tus problemas. Los pensamientos negativos nos secan, nos roban la energía… El tiempo y tu energía deben ser las herramientas para reencontrarte con tu pasión y lanzarte a renovar tu esperanza!. Cuídalos!

No te quejes: Las personas que son fuertes mentalmente y espiritualmente no buscan adeptos contando sus sufrimientos y sus problemas en la vida…No seas uno de ellos. No te quejes de tus circunstancias, en lugar de eso, entrégate a la acción y acepta los desafíos. Se realista y acepta todas aquellas cosas que no puedas cambiar.  Alguien dijo que cuando una puerta se cierra hay una ventana que se abre, pero muchas veces estamos tan angustiados pendientes de esa puerta cerrada que no podemos ver la ventana que se nos ofrece y está abierta para nosotros. Dejar atrás la vida que teníamos planeada para abrazar a la que se nos ofrece no es fácil, pero sí podemos lograrlo!

Se Agradecido y Solidario: Mira a tu alrededor con empatía, ¿Cuánta gente te necesita? ¿Cuántas personas están necesitando hoy mismo tu palabra, tu sonrisa, tu fuerza interior, tu propia música…? tú puedes sentirte mejor dando lo poco o mucho que tienes y enriqueciéndote como pocos. Vamos, saca fuerzas y comienza a dar!

 
Un espíritu libre y fuerte también se construye, como artesanos vamos moldeándonos a nosotros mismos, vamos aprendiendo, vamos equivocándonos, vamos fortaleciéndonos…todo está en nosotros y en nuestra decisión de aprender…

Recuerda la diferencia no está entre la luz y la oscuridad... esta fundamentalmente entre la ignorancia y el conocimiento. Llénate de certezas, conócete a ti mismo, conoce tu mundo, no te encierres...  déjate querer y acompañar !!

 
Un paso más…

miércoles, 26 de agosto de 2015

Te acuerdas de este maravilloso video?


Usa Protector Solar

Compartimos contigo la traducción escrita de este discurso realizado por Mary Theresa Schmich, en 1997, frente a los graduados del MIT del mismo año. Esta periodista americana, ganadora de un Pulitzer, nos marcó con este maravilloso escrito que vale la pena verlo de vez en cuando.
 
 
 

Disfrútalo! Todos nos sentimos, no importa la edad, identificados en muchas partes de el.

DISCURSO ÍNTEGRO DE MARY SCHMIDT ANTE LOS GRADUADOS DEL MIT DEL CURSO DEL 97.
Señoras y señores, usen protector solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste:
usen protector solar.
Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar…
mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia.
He aquí mis consejos:
          Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso.
Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
          No estas tan gordo como te imaginas
 
No te preocupes por el futuro, o preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por su mente, de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
          Todos los días haz algo a lo que temas.
Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás.
No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate.
          No pierdas el tiempo sintiendo celos.
          A veces se gana y a veces se pierde.
          La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
          Recuerda los elogios que recibas.
          Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo).
Guarda tus cartas de amor.
Tira los viejos extractos bancarios.
          Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
         Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían
         22 años.
         Es más, algunas de las personas mas interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.

         Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás que te hacen falta cuando te fallen.
         
          Quizás te cases, quizás no.
          Quizás tengas hijos, quizás no.
          Quizás te divorcies a los 40...
          Quizás bailes el vals en tus 75 aniversario de bodas... 

         
          Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado.
          Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
  
                                                                                                                                                                        
Disfruta de tu cuerpo, aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que tendrás jamás.
          Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa . Lee las instrucciones aunque no las   
          sigas. No leas las revistas de belleza. Para lo único que sirven es para hacerte sentir más feo.
 
Hermano y hermana, juntos lo lograremos. Algún día un espíritu vendrá y te llevará hasta el final. Yo sé que te han hecho daño pero yo estaré ahí esperándote y estaré ahí sólo para ayudarte… cada vez que pueda hacerlo.
         
        Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
        Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente
       serán ellos los que te acompañarán en el futuro.       
Entiende que los amigos vienen y se van… pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.


Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
          Viaja

Acepta algunas verdades ineludibles:
Los precios siempre subirán,
los políticos siempre mentirán.

         Y tu también envejecerás y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven,
          los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores.
          Respeta a los mayores

         No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia,
         Tal vez te cases con un millonario, pero nunca sabrás cuanto durará.   

No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan.  
Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la canasta de la basura. Limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene.
 
Pero hazme caso en lo del protector solar.
La canción sigue diciendo... todos somos libres...

elige SER FELIZ y no pierdas nunca de vista las pequeñas cosas de la vida!!!


Un paso más...



  
 

jueves, 20 de agosto de 2015

¿Temes a la depresion? Observa tambien estos sintomas...


Otros síntomas que pueden estar escondiendo episodios depresivos


 
¿Estás gastando dinero en cosas que no necesitas? ¿Te subes al auto y te olvidas de ponerte el cinturón de seguridad? ¿Ya te sientes cansado de tomar tu medicación para tu tiroides o tu diabetes o tu presión? ¿Prefieres las interacciones virtuales a las que te ofrece la vida real?  ¿Pasas mucho tiempo en internet? ¿Te has sentido mal luego de comerte casi una pizza tu solo? ¿Estuviste tentado a llevarte ese lápiz labial del Supermercado  y no pagarlo? ¿Has aumentado los cigarrillos que fumas y la cerveza que bebes? ¿Te duele la espalda a menudo?

Cuando hablamos de depresión nos vienen a la mente los siguientes síntomas: decaimiento, cansancio, poca motivación para emprender nuevos objetivos, sentimientos de inutilidad, de culpa y trastornos del sueño, entre otros, pero existen también algunos síntomas que nos pueden sorprender.

Si nos animamos a respondernos estas preguntas con sinceridad veremos que estamos experimentando alguno de estos síntomas y así negando y dando la espalda a lo que podría ser el comienzo de una recuperación o de anticiparnos al desarrollo de esta enfermedad como es la depresión.

¿Qué deberíamos observar?
 

Compras compulsivas: Cuando una persona está deprimida las compras tanto en tiendas, mercados, como on line puede servirle como distracción o refuerzo de su autoestima. “La terapia de las compras” tiene poca vida porque no se trata el problema, que se esconde y se usa como protección de síntomas más dolorosos.
 Beber en exceso: Si sientes en algún momento que necesitas beber para calmar tu ansiedad o tu depresión y luego de hacerlo sientes una sensación de tranquilidad, de alivio, debes saber que el alcohol es un depresor y hará que los episodios ansiosos o depresivos se vuelvan peor cada día.
 Excesivo Uso de Internet: Hay una relación comprobada entre el tiempo que pasas en internet y la depresión, ya que el mundo virtual te ayuda a protegerte de los desafíos de encontrarte con amigos, de posibilidades de encuentros nuevos o actividades diversas. Cada día aumentas tus horas en internet y disminuye tu contacto con el mundo real, tu casa se transforma en un refugio peligroso y solitario. Observa cuáles son los sitios que visitas.
Olvidos: Cuando estamos atravesando momentos depresivos uno puede sentirse confuso, y muchas veces olvidadizo. Esto puede reducir o debilitar la parte del cerebro asociada con la memoria y el aprendizaje. Tu atención está muy dispersa y en muchos casos no vives para nada en tu presente, lo que hace que te muestres como en una nube y le temas a tus olvidos. No te preocupes, trabajando tu depresión tus problemas de memoria se solucionarán.
Atracones y Obesidad: Los atracones, el comer mucho y mal en poco tiempo son características de los estados ansiosos. Ganar peso es común en jóvenes y adultos con el gran riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y problemas de salud diversos. Si te ves tentado, tómate tu tiempo, respira y vuelve a considerar si deseas o no esa hamburguesa, ese donut, esa tarta.
 Pequeños robos: Se ha comprobado que un tercio de los robos que se cometen en supermercados, shoppings, farmacias, tiendas de todo tipo los hacen personas con trastornos depresivos. Lo que se roba no es importante, lo que es importante es la sensación de poder que algunos sienten, la sensación de sentirse importante. Es esa chispa que la depresión nos niega, poniéndonos en riesgo.
Dolor de espalda: ¿Tienes dolores de espalda que no te abandonan? Los estudios muestran que la depresión puede ser un factor de riesgo para que este dolor se trasforme en crónico. Más del 40 por ciento de personas con depresión NO  han tenido o experimentaron dolor de espalda antes de sentirse deprimidos. Observa esto en ti y coméntaselo a tu médico. Es un círculo vicioso que hay que cortar, ya que el dolor crónico te lleva a profundizar tus síntomas depresivos.
Comportamiento Sexual riesgoso: Puede ser que pienses que cuando una persona está atravesando un episodio depresivo siente que su libido está baja y ha perdido interés en el sexo. Pero también hay casos en que muchas personas usan el sexo para superar su depresión y su stress. El aumento de la promiscuidad, infidelidad, obsesiones sexuales y un comportamiento riesgoso como no tener sexo seguro pueden ser todos signos de depresión. Presta atención ya que pueden tener serios efectos negativos en tu salud y en la vida personal.
 Emociones Exageradas: Puede ser que observemos personas  que muestran pocas emociones, pero puede haber algunas que las muestran demasiado. Ellas pueden de repente volverse irritable o explosivos y también pueden mostrar una tristeza exagerada, miedos exagerados o desesperanza exagerada. Hay que observar si hay un repentino cambio en su comportamiento,  si de pronto alguien que estaba muy triste y decaído se vuelve hiper emocional.
 Problemas con el juego: Jugar te pude hacer sentir excitado, en muy buen ánimo. Pero es seguro que si no juegas solo por recreación tarde o temprano corres el riego de deprimirte. Los problemas de los jugadores es que pueden ser más propensos al alcohol y a la depresión. Muchos pueden ya estar ansiosos o depresivos antes de comenzar a jugar. Por más dinero que ganes nada será equivalente a lo que ganarás tratando tu depresión y dejando el juego por un tiempo.
 El cigarrillo: ¿Tienes problemas para dejar el cigarrillo? Estar depresivo aumenta el riesgo de fumar. Fumar un paquete por día y comenzar a fumar luego de los primeros 5 minutos en las mañanas, son hábitos muy comunes entre los fumadores que sufren depresión.  Aunque parezca imposible de dejar el cigarrillo cuando llevas años fumando, sí  se puede. Existen técnicas y medicación especializada para cada caso que te ayudarán a dejar esta dependencia que solo perjudica tu salud y aumenta tu ansiedad.
 El descuido de sí mismo: De repente descuidar el cuidado básico puede ser signo de depresión y baja autoestima y está muy relacionado con la depresión; como podría ser es lavarte los dientes o no cuidar tu rop, pero nos preocupa cuando comienzas a olvidar  el tomar la medicación para otras enfermedades, o  no cuidarnos al cruzar las calles, no usar los cinturones de seguridad, ponernos a hacer enormes esfuerzos en el gimnasio…todo pone en riesgo nuestra vida y nuestra salud.
 Estos síntomas, son indicadores, información que nos dicen cómo estamos con nosotros mismos. No debemos tener miedo a enfrentarlos porque se puede encontrar la solución a cada uno de ellos.
Cada uno de estos síntomas puede ayudarnos a luchar por nuestro bienestar a tiempo y siempre bajo el consejo profesional.
Confía en ti mismo y no te mientas con soluciones de corto plazo !!
Un paso más…


lunes, 27 de julio de 2015

Nuestro diálogo interno

Primera clave para manejar tus emociones

 
Siguiendo la reflexión de la doctora, Carol L. Rickard, tomaremos un ejemplo sencillo como es el enojarnos con alguien...
                                         
             ¿Cómo reaccionamos?

Escapando, guardando silencio, pensando que así todo estará mejor, o en el otro extremo reaccionamos gritando, ofendiendo, para luego arrepentirnos o quizás no, manteniéndonos en nuestra rabia, sintiéndonos ofendidos y llenos de rencor que puede ir creciendo casi sin darnos cuenta.

En los dos casos guardamos nuestros sentimientos y emociones negativas, dándoles espacio para las futuras rumiaciones, que son esos pensamientos nocivos que aparecen una y otra vez dando lugar a un sentimiento de frustración. Estos pensamientos que vuelven y vuelven haciendo que lleguemos a conclusiones cada vez mas dolorosas y complicadas. Este es el lugar donde tu diálogo interno, tu espacio personal y único comienza su trabajo.  
 
Y si alguien te preguntara, ¿porqué lo haces?...porqué te callas? porqué gritas? muchas veces dirás..."NO LO PUEDO EVITAR,  me saca de mis cabales, de mis casillas o me saca de quicio"... lo que quieras... o si eres de los que escapan y callan.. dirás ... "Es mejor no agregar más problemas a los que ya tenemos..." pero el problema es lo que queda adentro, la angustia que te lastima emocionalmente y deriva perjudicando en forma integral tu salud ...

Lo que llama la atencion son las palabras:  "NO LO PUEDO EVITAR" porque como nos dice la doctora Rickart, aunque parezca que no se puede evitar... SI SE PUEDE y así lo explica de manera sencilla:


Whole Truck small
¿Has visto alguna vez un camión  como este cuando viajas?
Parece una sola unidad, ¿ no es cierto? Un gran, inmenso camion !
Pero... ¿lo es realmente?
 


Si tu miras con más  detalle, verás que parece una sola unidad, pero no lo es, son realmente DOS!Tenemos por un lado la cabina del conductor y por otro lado el trailer, el acoplado. DOS PARTES BIEN DIFERENTES!!
Truck Parts small

Es lo mismo si consideras nuestras EMOCIONES Y NUESTRAS CONDUCTAS.
Ellas TAMBIEN son UNIDADES MUY DIFERENTES! aunque como veíamos en el dibujo primero parecieran una sola unidad.
Pero recuerda NO LO SON!

Feeling and Behavior small

Las Emociones y las conductas son DOS UNIDADES MUY DIFERENTES...
y solo es el conductor el que decidirá cuál es el acoplado para conectar y enganchar a nuestra cabina. así de la misma manera nosotros también elegimos cuál es el comportamiento con el que queremos reaccionar frente a determinado estímulo.
Habrán  momentos en que las circunstancias nos desafiarán más porque los comportamientos suceden muy rápido, de forma casi inconsciente, como en el caso en el que sientes ese "NO PUEDO EVITARLO"! Esto es lo que nosotros llamamos un hábito.

¿Tienes pensamientos o emociones que parecen estar controlándote?
¿Tienes hábitos o comportamientos que te estan haciendo daño ?

Solo tú  puedes decidir si necesitas un cambio!

La clave de nuestro éxito es entender y recordar que LOS SENTIMIENTOS Y LOS COMPORTAMIENTOS son dos unidades diferentes! Cuando seamos capaces de hacer esto, habremos ganado poder en nuestra vida y dejaremos de ser víctimas  de nuestras emociones.


Seguimos aprendiendo... Un paso más..




Carol L. Rickard , LCSW, tiene una concepción de las técnicas de afrontamiento propio y lo ha plasmado en un programa llamado: "Whole Brain Wellness" , y este es el resultado de haber vivido los dos lados de la depresión, como paciente y como profesional. Posee mas de 20 años de experiencia facilitando su programa dedicada a fortalecer a sus pacientes para lograr un mayor bienestar en su vida. Sus últimos libros son: Moving Beyond Depression, Life Tools, Emotional Eating, entre otros.
































 

     
   


 

viernes, 17 de julio de 2015

Y ¿quién me explica cómo funcionan mis miedos?



Imagina una actividad en tu vida cotidiana. Te levantas, te acercas a la ventana, abres la ventana, respiras y como hace calor te sientes transpirado…  te haces el desayuno, disfrutas ese café con leche y tu jugo. Prendes la radio y tu ordenador, donde has empezado a leer algunas noticias. De pronto te das cuenta que deseas ir al baño. Entonces te levantas y vas al baño.
Todo esto lo has ido haciendo en forma automática  gracias al Hipotálamo que todos tenemos. El poder estar conectados a este “piloto automático” es algo que hace nuestra vida posible.
Imagina que estás en el baño y de pronto ves a una cucaracha, entonces una sensación de asco, miedo o inquietud te recorre el cuerpo porque rápidamente tu memoria asocia la cucaracha con suciedad, enfermedad. Y hasta que no la ves que desaparece por el desaguadero estás tensado, pensando si la matas o corres. En este instante  tu momento de paz en la mañana se ve interrumpido, esa inquietud, ese escalofrío tiene la sensación psicológica del miedo, de amenaza a tu seguridad y equilibrio.
Las sensaciones de satisfacción, de miedo o de enojo, dependen del cerebro límbico, que es responsable de la memoria y de las emociones. Y como éste está estrechamente relacionado con el Hipotálamo, no puede evitar estimularlo, entonces todos los centros que allí están se activan: se acelera tu respiración y tu pulso, aumenta la traspiración, se tensan tus músculos, tienes ganas de ir al baño.
Es decir todos los sistemas vitales se exaltan y se altera el equilibrio que tenías en los primeros momentos en que te levantes.
Y esto esto ocurre en un instante sin que hayas podido hacer nada para evitarlo. Pero como eres una persona que posee una corteza cerebral prefrontal tienes la capacidad de razonar y buscar soluciones o respuestas que te devuelvan ese momento de equilibrio y de paz… entonces piensas:
“…es una cucaracha más entre las millones que existen…deberé extremar la higiene y poner algún cucarachicida por la noche…ahora tranquilo me pongo a pensar cómo soluciono esto…”
                                                                ¿Qué ocurrió?
La corteza pre frontal le ordenó al cerebro límbico que cesara su alarma porque no era una situación peligrosa o amenazante, ya que una cucaracha no significa un peligro inminente.
Y a su vez el cerebro límbico le  ordenó al Hipotálamo normalizar todas las funciones pues el peligro ya no existe,  tampoco hay fastidio ni alegría, y todo el organismo se pone en posición de relajamiento, y dispuesto para comenzar el nuevo día.
Todo este proceso ocurre en instantes y tú apenas tomas consciencia de cómo has razonado y cómo has tomado una decisión correcta.
Pero mira… antes de irte a tu trabajo tienes que sacar a tu perro a hacer sus necesidades. Se lo ve feliz moviendo su cola, corre buscando un árbol, un poco de tierra para hacer sus necesidades todo comandado por su Hipotálamo de perro.
En cuanto se le acerca otro perro, su tranquilidad se transforma en una actitud alerta, para sus orejas, se erizan sus pelos, preparándose para huir o atacar… todas estas funciones comandadas por su cerebro límbico de perro.
Por más que quieras explicarle que no pasa nada, lo único que puede hacer tu perro es atacar, huir o esperar que pase la amenaza y ¿Por qué? Porque carece de Corteza pre frontal  preparada y por ello no puede analizar la situación, ni razonar o encontrar variantes fuera de las tres posibles señaladas. Lo que desactiva la alarma en tu perro es mostrarle los gestos que él tiene grabados en su memoria como no amenazantes, como por ejemplo no mirarlo a los ojos, acariciarlo, mostrarle las palmas de tus manos abiertas y hacia abajo o lo que tu hayas compartido con él en momentos de miedo y alerta.
 
Entonces lo que vemos es que ante una situación de amenaza surge el miedo, tanto en ti como en tu perro, y en ambos casos la respuesta inmediata es una exaltación o aceleración de las funciones vitales, lo cual nos pone en condiciones de alerta máxima para la acción.
La diferencia está en que nuestra mascota no tiene la corteza pre frontal preparada, no tiene más elección que huir, atacar o esperar… tú sí la tienes… puedes adoptar una actitud distinta. Y aunque muchas veces nos cueste creerlo esto se puede aprender. Y se aprende cuando empezamos a trabajar en nuestros miedos identificando cuándo en nuestra historia se perdió nuestra capacidad para usar nuestra corteza prefrontal.
Pero como nos  dice el Dr.Suarez, el solo hecho de estar incorporando esta información, no solo ha creado nuevas conexiones de tus dendritas y mayor espacio en tu memoria, sino que además en lo sucesivo, no podrás dejar de pensar en lo sucesivo cuando tengas que reaccionar ante una situación:
“SOY UN SER HUMANO. Voy a usar la corteza pre frontal que Dios me dio.”
 
Un paso más
El Dr. Enrique Suarez es fundador del grupo de autoayuda "EL FOBI" y habitualmente brinda conferencias para todo tipo de público, docentes y profesionales sobre Trastornos de Ansiedad, miedo, pánico, fobias y stress.
 




jueves, 9 de julio de 2015

¿Por qué las afirmaciones son importantes cuando sufrimos algún trastorno de ansiedad?


Cuando se está atravesando un Trastorno de Ansiedad cuesta creer que es posible hacerle frente y superarlo, como también cuesta creer que uno será capaz de atravesar estos momentos y nos sentimos débiles e indefensos. Estos sentimientos y dudas crean diálogos internos negativos que profundizan el estado de ansiedad, minando la autoestima transformándose estos pensamientos negativos, en un verdadero obstáculo para la recuperación.

No importa cuál sea este trastorno, siempre los pensamientos negativos están presentes.
Aunque puedas decirte a ti mismo de vez en cuando: " Ya no puedo soportar más", lo cierto es que quién tiene ataques de pánico no sólo pueden soportarlos y sobrevivir a ellos, sino también desarrollar técnicas para hacerlo y de una manera certera y segura.

Las afirmaciones, en estos casos se nos presentan como una técnica positiva que nos sirve para contrarrestar esos pensamientos negativos repitiéndonos frases, desafiando a nuestros pensamientos negativos y dándonos un respiro a nuestros síntomas de ansiedad. Las palabras poseen mucho poder, por lo que cada cosa que pienso a los efectos de la respuesta que dará mi cerebro, es inmediata e instantánea.
Si pienso que tendré un ataque de pánico… en ese mismo instante ya comencé a prepararlo, del mismo modo si pienso que no lo tendré… en ese momento comienza a diluirse.

Las afirmaciones son parte de las estrategias de afrontamiento, no curan por sí mismas, las usamos para promover una mentalidad positiva más fuerte que nos enfrente a nuestros pensamientos que tienen la tendencia de formar verdaderos espirales imparables de negatividad .
Cada uno de nosotros debe analizar el tipo de diálogo negativo que se le presenta en forma permanente o ante una situación dada y formular sus propias afirmaciones para contrarrestar el dolor del momento. Las autoafirmaciones, nos dice el Dr. Enrique Suarez, especialista en Fobias y Trastornos de Ansiedad, "son palabras que provocan pensamientos que a su vez originan respuestas de bienestar, de reconocimiento del propio valor, de tranquilidad, de seguridad y de esperanza.”

 Para que sean efectivas debemos tener en cuenta lo siguiente:

•  Deben ser efectuadas en primera persona.

•   No deben contener palabras que simbolizan lo que quiero evitar.

•   Deben ser formuladas en presentes

•   Deben evitar usar el negativo.

•   Deben ser creíbles.

Cuando te sientas abrumada y angustiada, trata de tomar conciencia de lo que estás pensando y pregúntate: "¿Qué estoy creyendo acerca de mí misma? Si tu respuesta a esta pregunta tiene un tono negativo, por ejemplo, "Nunca me voy a sentir mejor, no podré salir de esta situación ", intenta reemplazarla por una frase más equilibrada y realista, por ejemplo, "Sé que me he sentido mal antes y la sensación desapareció. Estoy segura que va a suceder de nuevo”. No existe nadie que no haya superado un ataque de pánico. Pero debemos ser conscientes que para hacerlo debemos pasar por el. No ignorar nada de lo que nos pasa. Conocerlo y conocernos cuando nos está pasando.

Y practica afirmaciones cada día como estas:

  •       Yo soy lo suficientemente fuerte para superar este momento.
  •        Yo me limito a observar el dolor, sé que puedo soportarlo, estoy fuerte para esto.
  •        Tengo la habilidad necesaria para sobrellevar este momento de ansiedad.
  •        Yo soy capaz y tengo las herramientas para solucionar los problemas que enfrento
  •        Yo estoy calma y respiro profundamente encontrando más y más tranquilidad.
  •        Yo no tengo miedo.
  •        Yo estoy a cargo de mis pensamientos y de mi cuerpo
  •        Yo soy valioso y amado
  •        Yo tengo suficiente energía, vitalidad y salud.
  •        Yo atraigo energía positiva a mi vida.
  •        Yo tengo todo lo que necesito para ser feliz.

La repetición de las afirmaciones ayuda  a nuestra mente a trabajar con nuevos pensamientos positivos que irán poco a poco reemplazando a los viejos que son los que nos limitan; ofreciéndonos además, en ese momento presente, focalizar en una idea más elevada, más positiva, más esperanzadora que nos llena de fuerzas y nos hace dejar los miedos y la angustia que producen los espirales de negatividad.

Crea tus propias afirmaciones. Úsalas diariamente como una herramienta más en tu trabajo para superar tu ansiedad. Confía y cree en ti.

Un paso más…

martes, 7 de julio de 2015

Carta de quien sufre Trastornos de Ansiedad a sus amigos



Muchas veces las personas que sufren algún Trastorno de Ansiedad no saben cómo comunicar lo que les pasa a sus familiares y amigos.
Esta situación les trae momentos de mayor ansiedad, irritabilidad y  también dolor. Las personas pueden sentirse avergonzadas, confundidas y en el otro extremo sentirse con rabia al ver que no son comprendidas en su totalidad y que deben soportar comentarios como: "Ya termina con tus  manías , saca pecho, que no eres al único que le pasan cosas". "Es stress, ya pasará"...
Antes de entrar en conflicto que nos distanciaría más con todo el mundo y reforzaría nuestras ganas de estar solos hay que educar a los que nos rodean, explicar lo que sentimos, lo que conocemos sobre los ataques de pánico o las fobias que estemos experimentando y lo que esperamos de ellos, nuestros amigos.
Para comenzar esta tarea, la doctora Jerelyn Ross, quien fuera presidente de la Asociación Americana de Trastornos de Ansiedad y quien estuvo desde el nacimiento de las teorías Cognitivas Conductuales para estos trastornos nos propone una carta, que podremos entregar como un primer paso a nuestros amigos.
y dice así:

“Querido amigo [amiga]:

             Hay algo sobre mí que quiero compartir contigo. Estoy sufriendo una fobia [ataques de pánicos]  [ansiedad], y estoy aprendiendo técnicas que me están ayudando a sobrellevar estos momentos y superar lo que me pasa.

Las fobias y los ataques de pánico no están asociados con locura, tampoco son ellos el resultado de  no querer salir de casa o  que me creas egoísta o débil emocionalmente. Eso puede ser el resultado de haber tenido varios ataques de pánico, siendo reacciones involuntarias, reacciones aterradoras que pueden o bien venir "de la nada" (indicativo del trastorno de pánico) o ser provocadas por situaciones específicas (indicativos de una fobia). Estos ataques de pánico no se pueden razonar y a menudo conducen a la evitación de lugares y situaciones específicas.

Imagina el terror que sentirías si estás en un momento parado en una autopista de seis carriles con autos que vienen hacia ti a 100 kilómetros por hora. Piensa en las sensaciones que podrías experimentar: tu corazón latiría rapidísimo, tus músculos temblarían, sentirías tu pecho contraído, apretado, golpeándote por dentro. Podría sentir débiles tus rodillas y sentir que te caes y comenzar a transpirar. Durante esa fracción de segundo en la que tu pensamiento te dice que ese auto va a atropellarte, te sentirías mareado, desorientado y ciertamente tendrías un deseo inconmensurable de escapar.

Todos estas sensaciones físicas  vendrían juntas y al mismo tiempo.
Y ahora imagina cómo te sentirías si esa misma intensidad de miedo te llega por absolutamente ninguna razón, mientras estás parada haciendo la cola para pagar tus compras en el supermercado, subiendo al consultorio de tu médico por el ascensor, o solamente volviendo del trabajo y caminando hacia tu casa.
Y ahora imagina que ese miedo ocurre cada vez que solo piensas acerca de esa situación. Imagina tu vergüenza, tu humillación, tu desconcierto, si nadie siente como tú en esos momentos  y la gente te dice: “No seas tonta, no pasa nada”. Es un sentimiento muy solitario y aterrador. ¿No lo crees?

Si tú eres afortunado y nunca has tenido un ataque de pánico, yo no puedo esperar que entiendas el miedo y la vergüenza que siento como resultado de estas sensaciones. Pero lo que sí puedo pedirte es que creas que lo que siento es real y me asusta mucho.

Yo sé que esto parece irracional y poco realista. Intelectualmente, también lo parecía para mí, y eso lo hace todo más difícil. En el pasado yo he intentado esconder mis miedos a otras personas porque tenía miedo de ser ridiculizada y no ser comprendida. Pero ya no siento que deba seguir escondida detrás de una máscara. Es un enorme respiro ser capaz de poder compartir esto contigo.

Tú me puedes ayudar simplemente “estando conmigo” cuando siento pánico.
Sabiendo que yo estoy con alguien que no se burlará de mí ni me forzará a hacer alguna otra actividad para distraerme, me hará bien y me reconfortará. Y una vez que la presión se haya pasado seré capaz de enfrentar la situación que me provocó la ansiedad  y lo haré paso a paso. Sabiendo que puedo dejar, abandonar una situación, en cualquier momento que sienta deseos de hacerlo también me ayudará, por eso te pido, dame esa opción, no me obligues a permanecer en lugares y situaciones que siento deseos de dejar.

Respeta mis esfuerzos por enfrentar mis miedos por más  pequeños que sean o que parezcan.
Yo sé que debo enfrentarlos para superarlos. Y lo estoy haciendo de este modo. A veces la forma en que los enfrento podrá parecerte extraño, pero estoy aprendiendo técnicas específicas que ya han ayudado a muchos a hacer frente a sus ataques de pánico y hoy llevan una vida normal.

Estoy muy entusiasmada con los progresos que estoy haciendo y feliz de estar trabajando activamente con mi problema.
Y valoro muchísimo que me hayas escuchado, como valoro tu apoyo y tu comprensión.

Un abrazo,


Espero que la entreguen a todos aquellos amigos en los que confíen y sepan que esto es solo el comienzo en un proceso de recuperación sólido y seguro. Recomendamos el libro de la doctora Jerelyn Ross, "Triumph over Fear".

Un paso más...